¿Es posible conservar la vivienda si se acude a la Ley de Segunda Oportunidad?

¿Es posible conservar la vivienda si se acude a la Ley de Segunda Oportunidad? Una de las dudas que más nos plantean en nuestra www.webdesegundaoportunidad.com es conocer qué ocurre con la vivienda habitual de las personas que recurren a la Ley de Segunda Oportunidad.

La Ley de Segunda Oportunidad es el mecanismo que tienen en su mano las personas físicas no empresarias, los autónomos y los empresarios que no tienen capacidad para pagar sus deudas al encontrarse en situación de insolvencia actual o inminente. El objetivo es que puedan abordar un proceso para lograr quitas y obtener facilidades de pago sobre estas deudas o bien lograr la cancelación de las mismas.

En ambos casos el mecanismo de la Ley de Segunda Oportunidad exige que los deudores hayan actuado de buena fe, no hayan sido condenados por delitos económicos y no dispongan de patrimonio para hacer frente a estas deudas. De ahí el interés por conocer qué ocurre cuando una persona recurre a la Ley de Segunda Oportunidad y tiene una vivienda donde vive habitualmente.

¿Perderé la vivienda o puede conservarla? Lo primero que debemos indicar es que cada caso es diferente y específico, razón por la cual es necesario conocer todos los detalles de la persona que recurre a la Ley de Segunda Oportunidad y que su situación pueda ser analizada en profundidad por un profesional experto en segunda oportunidad.

Sí es común a todos los casos que para poder cancelar estas deudas de forma total o parcial o abordar un plan de pagos con quitas y nuevos plazos, el requisito esencial es la insuficiencia de bienes para satisfacer los créditos y pagar las deudas. Pero es cierto que con carácter general existen dos supuestos en los que es posible conservar la vivienda habitual y poder abordar la cancelación de las deudas.

El primer supuesto es cuando la persona concursada se encuentra en riesgo evidente de exclusión social por falta de ingresos. En estos casos prevalecen las medidas que refuerzan la protección a los deudores hipotecarios con el Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos. Para ello, el deudor deberá formular su petición de acogimiento al Código de Buenas Prácticas ante su entidad bancaria. Deberá acompañar los documentos señalados en el artículo 3.3 del Real Decreto-ley 6/2012 y el banco estudiará la documentación y comprobará si se sumplen los requisitos del umbral de exclusión del deudor concursado.

El segundo supuesto es un criterio que han venido aplicando algunos jueces y magistrados en los procedimientos de segunda oportunidad. Se trata de aquellas personas que no tienen bienes más allá de esta vivienda, pero que sí obtienen algunos ingresos que les permite, entre otros gastos esenciales, poder afrontar el pago del préstamo hipotecario.

En este supuesto es posible conservar la vivienda si la persona deudora puede seguir pagando las cuotas mensuales del préstamo hipotecario y si lo queda por pagar de hipoteca es superior al valor del bien inmueble sobre el que está constituida la garantía hipotecaria. En estos casos es necesario demostrar que si la vivienda se vende no quedaría garantizada con el precio de venta la deuda con el acreedor hipotecario -acreedor privilegiado-, por lo que los demás acreedores no verían satisfechos sus créditos ante la falta de remanente.

Exceptuando estos dos supuestos, no existiría la posibilidad de conservar la vivienda habitual hipotecada de la persona deudora acogida a la Ley de Segunda Oportunidad. No obstante, insistimos en la necesidad de conocer cada caso concreto y de ponerse en manos de expertos como los de www.webdesegundaoportunidad.com para analizar su caso

 

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