Cómo es el proceso para que una persona pueda acogerse a la ley de Segunda Oportunidad

Desde el año 2015 España cuenta con la Ley de Segunda Oportunidad, la herramienta que tienen las personas físicas, particulares, autónomos y empresarios para solicitar la cancelación de las deudas que no pueden pagar por falta de ingresos o de patrimonio para hacer frente a las mismas

Es, por tanto, una ley reciente que tiene poco recorrido y que es aún muy desconocida, ya que hasta ese año las personas físicas no disponían de un mecanismo como el que tienen las empresas para lograr negociar las deudas o su exoneración y cancelación total o parcial de las mismas.

La situación que ha generado la pandemia por la Covid-19 ha aumentado de forma muy significativa el número de personas particulares, autónomos y empresarios que están solicitando acogerse a la ley de segunda oportunidad, ya que no tienen capacidad para pagar sus deudas y se encuentran en una situación de bloqueo que les impide poder salir adelante o iniciar nuevos proyectos.

Y es que el gran objetivo de esta Ley de Segunda Oportunidad es que mediante la negociación o exoneración de las deudas cualquier persona pueda tener el derecho a emprender una nueva vida o reiniciar una actividad con la que poder seguir viviendo

Pero hacer uso del procedimiento de la Segunda Oportunidad no es un camino fácil para la persona que quiera solicitarlo. Es necesario contar con el asesoramiento de un experto en la gestión de esta Ley para determinar en primer lugar si la persona puede o no acogerse a esta Ley y en caso afirmativo dirigir el procedimiento.

El abogado y experto en Segunda Oportunidad, José María Puelles, es uno de los expertos más destacado en esta Ley y viene ayudando a numerosas personas a poder empezar de cero después de una mala racha.»Es fundamental -asegura José María Puelles- que con la información que nos facilite la persona que no puede pagar sus deudas podamos comprobar que se cumplan una serie de requisitos básicos».

El más importante es que la persona deudora haya actuado de buena fe, analizando para ello aspectos como no haber sido sido condenado por delitos socioeconómicos o por acciones contra la Hacienda Pública y/o la Seguridad Sociales, entre otros supuestos. Asimismo también se estudiará que el deudor no tiene bienes para hacer frente a las deudas

Con toda esta información trabajamos en un estudio previo de cada caso que permite determinar si la persona puede o no iniciar el procedimiento de la Segunda Oportunidad.  Si la respuesta es afirmativa se inicia el mecanismo para lograr la negociación o cancelación de las deudas.

El primer paso, de obligado cumplimiento es abordar la negociación de las deudas con los acreedores a través de un acuerdo extrajudicial de pagos. Para ello en primer lugar se presenta la correspondiente solicitud ante el Notario si es una persona física particular o ante el Registro Mercantil si la deuda afecta a un empresario. Aquí se asigna a un Mediador Concursal para que aborde el acuerdo extrajudicial con los acreedores.

Si la persona deudora no alcanza un acuerdo de pagos con los acreedores se inicia el segundo trámite: el concurso de la persona física. En este caso la solicitud se presenta ya ante el Juzgado para que éste analice toda la información de la persona deudora y aplique la Ley de Segunda Oportunidad. Nada más que el juez acepte el procedimiento  se paralizan todos los embargos, intereses de la deuda y procedimientos judiciales  que estuvieran en marcha contra el deudor.

A partir de aquí el abogado José María Puelles destaca que es esencial el trabajo del experto en Segunda Oportunidad para conseguir la cancelación parcial o total de las deudas y la obtención de lo que se llama como el Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho

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